Con motivo del primer aniversario de la Pequeña Unidad Productiva de Alimentos, el Banco Alimentario anuncia los logros y la búsqueda de nuevos donantes del proyecto solidario que aumenta drásticamente el valor nutricional de los alimentos entregados a más de 180 comedores, copas de leche, merenderos y hogares de la ciudad de La Plata, Berisso y Ensenada

Con motivo del primer aniversario de la Pequeña Unidad Productiva de Alimentos, el Banco Alimentario anuncia los logros y la búsqueda de nuevos donantes del proyecto solidario que aumenta drásticamente el valor nutricional de los alimentos entregados a más de 180 comedores, copas de leche, merenderos y hogares de la ciudad de La Plata, Berisso y Ensenada

El 1ero de junio del 2017 el proyecto PUPA comienza a funcionar formalmente dentro de las instalaciones del Banco Alimentario de La Plata con el fin de incrementar el consumo de frutas y verduras entre las 17800 personas que asisten a las instituciones con las que colabora la organización sin fines de lucro, extendiendo la utilidad de los vegetales donados a través del procesamiento, envasado y congelado. “Una de las fortalezas de este trabajo solidario, es que incrementa el tiempo útil de esos alimentos de uno o dos días a seis meses”, asegura el presidente del Banco Alimentario, Pedro Elizalde, que agrega también un dato valioso cuando explica que “es, además, ventajoso para los productores locales, ya que retiramos su descarte, reduciendo el desperdicio molesto que podría ocasionarles en el campo”.

Las producciones congeladas que realiza la PUPA son cuatro: mix de verdura, mix de fruta, pulpa de tomate y pulpa de fruta, y son realizadas actualmente por un grupo de personas hipoacúsicas que, a través de un plan gubernamental nacional de inserción social, “se han incorporado a la vida laboral. Para muchos de los jóvenes que están ahora en la PUPA, es su primer trabajo y eso es algo muy significativo; el Banco Alimentario, además de trabajar para cumplir su misión de disminuir el hambre, está enseñando un oficio a una población que no tiene un fácil acceso al mundo laboral”, profundiza Elizalde.

BENEFICIOS DE EVITAR EL DESPERDICIO

Mediante el recupero de frutas y verduras que los productores no ingresan al circuito comercial por no cumplir con estándares determinados (tamaño, color, peso, magulladuras), el Banco Alimentario logra recuperar el valor social y nutritivo de alimentos que estaban destinados a ser desperdiciados.
En tan sólo un año se recuperaron 7663 kilogramos de vegetales y frutas, fabricando 5300 kilogramos de congelados BALP que elevan el valor nutricional de las entregas que se realizan a las instituciones que brindan un servicio alimentario a los sectores más vulnerables de la región.

La encargada del área de logística Dolores Puig, explica que “se necesitó acompañar el gran cambio cultural de los comedores, porque no estaban acostumbrados a recibir alimentos que no fuesen secos (fideos, arroz, polenta, etc). Pero cuando vieron cómo los congelados le facilitaban la tarea y lo sano que es para los chicos, se empezaron a sumar. Hoy en día retiran las producciones de la PUPA cerca de 116 instituciones”. Una de las formas de acompañar ese cambio fue la realización de un Mini-libro de recetas, elaborado por voluntarias nutricionistas, inspirado netamente en los productos del proyecto y pensado para las instituciones sociales con las que colabora el Banco.

El presidente del Banco Alimentario comenta que para celebrar el primer año del proyecto, se realizará un almuerzo para los voluntarios que llevan adelante tareas solidarias en sus instalaciones y agregó que “es un gran logro todo lo que conseguimos durante este primer año de vida de la PUPA, pero nuestro desafío es que crezca. Por eso invitamos a la comunidad de productores a donarnos verduras y frutas, pero sobre todo verduras que es lo que más enriquece la dieta de la población con la que colaboramos. Lo que más necesitamos es zanahoria, cebolla, zucchini, puerro, verdeo, zapallito, zapallo y papa, para variar aún más los mixes de verdura. Pueden sumarse a nutrir el proyecto en la cantidad que cada uno pueda”.

El Banco Alimentario de La Plata se encuentra funcionando desde el año 2000 y es el primer Banco de Alimentos fundado en el país, realizando la captación y distribución de donaciones entre las instituciones con las cuales colabora, logra contribuir actualmente con la alimentación de 17800 personas.

NUTRICIÓN Y SOLIDARIDAD: PUPA BUSCA CRECER