Una voluntaria recorriendo la Ciudad

Este es su tercer año como Voluntaria en el Banco Alimentario, y dice sentirse “re bien” con el trabajo que realiza. A los 69 años, Amelia es la encargada de recorrer las distintas instituciones, charlar con sus integrantes, conocer el lugar y consultar sobre las necesidades.
P1080758– ¿Cómo fueron sus inicios en el Banco?

– Empecé ayudando en el depósito pero me resultaba muy pesado, porque no era levantar un kilo de harina sino levantar la caja entera. Tiempo después, surgió la posibilidad de visitar los comedores porque no tenían gente que lo hiciera.

 

-¿Cuál es su tarea en las instituciones?
– Voy a los comedores, charlo con los integrantes y anoto todo lo que me dicen y  veo. Primero iba con una guía, pero después hablé con Carolina (responsable del Área Social) y comencé a anotar lo que se me ocurría, desde lo más chiquito hasta lo más importante. Lo que yo busco es el nexo entre el Banco y las instituciones.

 

– ¿Cuántos comedores ha visitado este año?
– En total fueron 23, los visito cuando puedo y cuando tengo ganas. Tengo la total libertad para hacer. Me tomo uno o dos micros, si es necesario, y voy hasta Berisso, Ensenada, Romero, Villa Elvira, Puente de Hierro, Villa Elisa, Gonnet, Echeverri o Romero.
P1080754– ¿Cómo se siente colaborando con el Banco?
– Este es mi tercer año y me siento re bien yendo a los comedores. Me jubilé hace 8 años y me hace bien porque estoy ocupada, y si no tengo nada que hacer, me aburro.
Además, más hago, mejor me siento, estoy activa socialmente.
Todas las semanas, Amelia lleva un informe de cada institución a la encarga del Áreas Social:  “Lo llevo al Banco por soy media fiaca con la computadora, sino lo haría más rápido”, se ríe. Pero, asegura: “Me gusta hacer lo que hago”.
Con muchas ganas de seguir colaborando, Amelia recorre las instituciones y participa de todas las actividades que realiza el Banco. “Ya coseché Kiwis, ayudé con las Chocleadas, es muy lindo todo”, afirma….
Una voluntaria que recorre la Ciudad para ayudar.

 

PUERTA A PUERTA