La alegría de ayudar

Damián “Peque” Alves estudia Administración de Empresas, es mozo, hace gimnasia y es bailarín de jazz y danzas contemporáneas. Se enteró de la Colecta un día antes y no dudó en disfrazarse y aportar su dosis de humor a la jornada.
“Amo bailar, es mi cable a tierra”, afirma.
Se enteró de la Colecta el día anterior, el viernes, y, como estaba cansado de su rutina, decidió sumarse como voluntario:
 “La verdad es que jamás había sido voluntario, y me dije a mí mismo: ¿Por qué no?”. Empecé a revolver entre mis cosas para encontrar elementos para vestirme como payasito”, relata.

 

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 “Lo bueno de los que bailamos es que siempre tenemos vestuario de danzas, que se reutiliza. Encontrando gorritos, peluca, narices, tela, y ropa de color conseguimos armar algo”.
Así fue como, la tarde anterior al evento, compró cartulinas y antes de empezar con su rutina laboral, comenzó a armar carteles con frases como: “UN ALIMENTO POR UN GRAN ABRAZO, UN ALIMENTO POR UN TRENCITO, UN ALIMENTO POR UNA SONRISA”…
“A todo eso imaginando como haríamos con el accionar de cada cartel. También coordinamos que todos venían a mi casa y de acá nos producíamos entre todos con cada cosa que hallamos conseguido para el disfraz”, relata.
El objetivo: Tener una anécdota muy graciosa para recordar entre amigos.

 

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“La verdad que estar en ese momento, en ese lugar, con ese hermoso grupo de voluntarios, fue inolvidable para mí. Ver a la gente que llegaba dormida, con cara de sueño y con sólo saltar, sonreír y hacer cosas de payasos, poder presenciar el hermoso trueque: UNA SONRISA- UN ALIMENTO”.
“Lo que vi fue mucha gente ayudando desde su humilde lugar, aportando desde un paquete de arroz hasta comprando una bolsa llena de alimentos, sabiendo que lo que daban era para ayudar a los que más lo necesitan. Sólo resta un agradecimiento al Banco Alimentario por su gran aporte a la sociedad, por ser un canal de ayuda, y el agradecimiento profundo a cada persona que fue participe de esta GRAN COLECTA aportando sus alimentos”.

 

UN ALIMENTO POR UNA SONRISA